El Hospital Garrahan ha sido esta semana protagonista de una cirugía de autoinjerto de piel. Se trata de un procedimiento que tiene el objetivo de extraer la piel quemada de un paciente e iniciar la reconstrucción a través de la colocación de injertos.
La intervención se realizó a un adolescente que ya transcurre su etapa de reparación en la que se está utilizando la piel sana para cubrir su cuerpo con el 70% de quemaduras. La unidad cuenta con un quirófano propio dentro de la terapia que facilita los procesos al reducir riesgos y acortar los tiempos de intervención. Tecnología, eficiencia y profesionales de excelencia hacen posible cada procedimiento.















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