Aerolíneas Argentinas se presentó como querellante en la causa judicial abierta por una falsa amenaza de bomba, ocurrida el 21 de mayo último, por la que está detenida una azafata de la empresa que sería la autora del llamado. El mismo lo habría realizado por una situación de despecho con una ex pareja que viajaba en ese vuelo con destino a Miami.
Lugo de la amenaza y por protocolo dispuesto frente a este tipo de situaciones, la nave siguió carreteando por la pista en el aeropuerto de Ezeiza hasta el punto más alejado de las instalaciones centrales del aeropuerto. Una vez allí pasajeros y tripulación debieron descender y retornar caminando. El vuelo tuvo una demora de ocho horas y el operativo tuvo un costo cercano a los 800 mil dólares para la empresa que en las últimas horas aclaró que la azafata acusada y detenida, se encuentra suspendida sin goce de haberes.
















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