Un comunicado del Partido Justicialista alerta sobre la decisión del Gobierno Nacional de poner en venta las represas del Comahue. Asegura que concretar esa venta constituye «la entrega ruinosa e inadmisible de un activo estratégico, que resulta fundamental para la provisión de energía asequible, limpia y segura para los argentinos».
Es en este contexto que le reclama al gobierno que desista de la entrega de estos activos estratégicos para el sistema energético y convoque a debatir en forma pública, con la participación de los trabajadores, las universidades, el sector productivo y las provincias involucradas el mejor modelo para potenciar la energía hidroeléctrica, priorizando la soberanía nacional, el desarrollo económico y el bienestar del pueblo argentino
Ampliando esa consideración el partido que preside Cristina Fernández explica en un comunicado que el vencimiento de las concesiones privadas era un marco propicio para volver a debatir el mejor modelo de gestión, defendiendo el interés nacional y dando participación a las provincias de Neuquén y Río Negro, propietarias de los recursos hídricos. Remarca que nada de eso está ocurriendo ya que el Gobierno lleva un año y medio intentando su privatización, con marchas y contramarchas, emparchando prórrogas y cambiando una y otra vez las reglas del proceso para concretar una decisión a todas luces desafortunada como es la entrega de patrimonio nacional y una menor presencia del Estado en la planificación del sector.
Las centrales hidroeléctricas El Chocón, Alicurá, Piedra del Águila y Cerros Colorados aportan en su conjunto el 7 por ciento de la energía que se consume en Argentina y fueron construidas en mayor parte por el Estado Nacional y privatizadas en 1992.















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